Acerca de esta obra
Antes de convertirse en un grito que atraviesa la noche, María de la Luz era una joven que lavaba ropa junto al río y soñaba con una casa propia. En un pueblo de Michoacán, su encuentro con Esteban Salcedo, heredero de una hacienda, parece abrirle una vida que nunca creyó posible. Pero las promesas empiezan a ceder ante las diferencias sociales, los silencios y las ausencias. Desde las primeras noches de su relación, una mujer vestida de blanco aparece cerca del agua. Deja huellas donde nadie ha entrado, pronuncia el nombre de María y se acerca cada vez más a su familia. Mientras intenta proteger a sus dos hijos y descubrir la verdad sobre su matrimonio, María encuentra en el río una imagen que no debería existir. Su madre, una partera y un sacerdote tratan de sostenerla cuando el miedo amenaza con ocuparlo todo. Sin embargo, comprender una advertencia no siempre significa escucharla a tiempo. Ambientada en el México de finales del siglo XIX, esta novela recrea la leyenda de La Llorona a través de una historia de traición, maternidad y responsabilidad, donde el agua guarda algo más inquietante que los muertos: los instantes en que todavía era posible volver a casa.

