Acerca de esta obra
Novela de amor trágico, secretos familiares y misterio sobrenatural Ambientada en la antigua Valladolid. Adaptación libre de la leyenda de La mano en la reja. Novelas que son Leyenda. En una casona de Valladolid, Leonor Núñez de Castro ha aprendido que el silencio puede ser una forma de cautiverio. Desde la muerte de su madre, vive bajo la vigilancia de doña Margarita, una madrastra que controla sus salidas, sus amistades y hasta los recuerdos que conserva. Su padre, don Juan, confunde aquella severidad con protección y no advierte cómo su hija va quedándose sola dentro de su propia casa. Durante las celebraciones de Semana Santa, Leonor conoce al capitán Manrique de la Serna y Frías. Entre procesiones, miradas furtivas y encuentros junto a la reja del sótano, nace un amor que le permite imaginar una vida distinta. Manrique descubre en ella a una joven que desea conocer el mundo y decidir su destino; Leonor encuentra a alguien dispuesto a escucharla. Cuando él promete pedir su mano al regresar de una misión, ambos creen que su separación será breve. Pero doña Margarita descubre el romance. La posibilidad de que Leonor abandone la casa amenaza el dominio que ha construido sobre la familia y despierta un resentimiento alimentado durante años. Aprovechando un viaje de don Juan y la ausencia del capitán, encierra a la muchacha en el sótano. Después ordena tapiar la ventana y hace creer a los criados que Leonor ha sido enviada lejos. Un pequeño hueco entre los ladrillos se convierte en su único vínculo con la calle. Mientras sus cartas son interceptadas y las personas que podrían ayudarla reciben versiones contradictorias de su ausencia, Leonor lucha por sobrevivir. Por la rendija extiende una mano y pide agua, pan, una voz que responda. Algunos transeúntes se detienen; otros apresuran el paso. Una joven sirvienta, atormentada por lo que ha oído detrás de la puerta, deberá decidir si se atreve a desafiar a su señora antes de que el silencio del sótano sea definitivo. El regreso de Manrique y don Juan revela una verdad devastadora. Frente al cuerpo de Leonor, el capitán cumple su promesa mediante una ceremonia de despedida en la que deja testimonio del amor y del futuro que ambos habían deseado compartir. La investigación del crimen conduce al encarcelamiento de Margarita, pero deja al descubierto otras responsabilidades: la confianza ciega del padre, el miedo de los criados y la indiferencia de quienes escucharon una súplica y siguieron caminando. Años después, cuando cae la noche, una mano vuelve a aparecer entre los barrotes de la casona. Quienes la ven aseguran que todavía pide pan y agua. Sin embargo, alguien que conoce la historia sospecha que Leonor espera algo más: que por fin se escuche lo que intentó contar desde su encierro.

