
Acerca de esta obra
Quince capítulos de amor, conquista y un destino que se negó a obedecer. Novela de fantasía histórica. En la majestuosa Tenochtitlan, el destino de Itzel parece decidido: su padre ha ofrecido su mano al guerrero que conquiste más pueblos en su nombre. Balam, capitán de los guerreros jaguar, y Cuauhtli, capitán de los guerreros águila, compiten por ella. Pero la hija del gobernante desea algo que ninguna victoria puede concederle: elegir a quién amar. La llegada de Hernán Cortés transforma aquella disputa en una amenaza mucho mayor. Una alianza impuesta convierte el palacio en una prisión, y las advertencias de un anciano capaz de leer presagios comienzan a cumplirse. Cuando Itzel cree haberlo perdido todo, descubre que existe una noche en la que el río abre un camino hacia los muertos. Entre flores de cempasúchil, luces temblorosas y voces que jamás pensó volver a escuchar, se atreverá a buscar un encuentro imposible. Sin embargo, lo que regrese con ella podría cambiar mucho más que su propia vida. La novia del río de los muertos es una novela de fantasía histórica sobre un amor que cruza la frontera de la muerte y una mujer que se resiste a entregar su destino a quienes pretenden decidir por ella. Nota al lector: Esta novela es una obra de fantasía histórica ambientada en las tierras que hoy conocemos como México. Combina elementos del mundo mexica con personajes, acontecimientos y tradiciones imaginados, y desarrolla una historia alternativa de la Conquista. Acolmiztli y su linaje son ficticios; Quetzalcóatl es el nombre de un personaje de esta narración, no una biografía de la divinidad mesoamericana. La biografía y las circunstancias de Hernán Cortés se modifican deliberadamente, incluidas su descendencia, sus alianzas y la duración de su dominio. El río de los muertos, sus poderes y su relación con las noches del primero y segundo de noviembre pertenecen al universo de la novela. No describen una tradición prehispánica documentada ni pretenden reproducir el origen histórico del Día de Muertos.
